domingo, 15 de enero de 2017

Vídeos| El islam contra la infancia

Cuando Alá le manifestó a Mahoma que debía casarse con Aisha, una pequeña de seis años de edad…el terrible destino de millones de niñas, durante siglos, quedó sellado:

"De Aisha, que Alá esté complacido con ella, que dijo: “El Profeta, al que Alá le dé su gracia y paz, se casó conmigo cuando yo tenía seis años. Entonces vinimos a Medina y me alojé entre los Beni Hariz (…) Luego me hizo entrar en la casa, donde había unas mujeres de los Ansar que dijeron:”Que sea con bien, con baraka y buenos auspicios”; y me entregó a ellas y me prepararon para el matrimonio. Por la mañana vino de repente el Mensajero de Alá, al que Alá le dé su gracia y paz, y (mi madre) me entregó a él. En aquel momento yo era una niña de nueve años” (Jadiz de Al-Bujari)

Aisha, que es considerada como “la madre de los creyentes”, jamás tuvo hijos porque quedó estéril a consecuencia de su violación.   Y este fatal destino de sufrimiento, marcado por Mahoma, lo padecen   actualmente en Irán las niñas de nueve años que con autorización paterna, según establece el Código Civil, pueden contraer válido matrimonio con un adulto al que en Occidente definiríamos como delincuente pedófilo.

Pero el “profeta”, que metía su lengua en la boca de niños y niñas, no sólo prostituyó la inocencia de los pequeños, sino que también intentó aniquilar en ellos todo sentido de humanidad y honor. Y hoy, ya en el siglo XXI, el islam, con su prédica de odio y rabia, sigue contaminado las mentes de los niños y convirtiéndolos en suicidas-bomba, monstruos asesinos y género destinado al consumo sexual.

En Palestina, los padres e imanes adoctrinan a los infantes en el resentimiento, en el “martirio”, en el eterno y procaz odio a judíos y cristianos. Y lo mismo sucede en Siria, Irak y el resto de las tierras del islam, aunque en nuestro Occidente aludir a estos hechos se considera de mal gusto. Sin embargo, hasta los más “solidarios” multiculturalistas tendrán que reconocer que algo particular posee el islam, de lo que carecen otras religiones, cuando puede engendrar en su seno a seres de corta edad capaces de decapitar a sangre fría o de disparar a adultos en la cabeza con pasmoso cuajo. 

Estos vídeos contienen imágenes de extrema dureza.